Así que la próxima vez que alguien diga que Pirlo era un jugador suave o de cristal, usted muestre el vídeo del 4 de diciembre de 2007. La imagen de la ondeando en el San Siro, mientras el genio italiano caminaba hacia la banda con el ceño fruncido, es el mejor recordatorio de que hasta los dioses griegos se enojaban.
Pirlo nunca se disculpó efusivamente por esa entrada porque, en el fondo, sabía que el fútbol también es eso: territorio, orgullo y, a veces, furia. Nuno Gomes declaró años después: "Me dolió, pero fue un honor. Es la única vez que vi a Andrea perder la cabeza. Por extraño que suene, me sentí importante". tarjeta roja directa pirlo
No. Esta fue la única tarjeta roja directa (sin pasar por la amarilla) que recibió en toda su carrera profesional. Así que la próxima vez que alguien diga